En México hay una creciente preocupación sobre lo que podría pasar si Donald Trump, el presidente electo de EUA cumple sus promesa de campaña sobre deportar a millones de mexicanos de EUA. Esto implicaría cantidades considerables de mexicanos regresando a su país a buscar trabajo en una economía que ya cuenta con varios retos en muchos frentes.

Sin embargo, en el reciente reporte anual Tendencias Emergentes de los Bienes Raíces que el Instituto de Bienes Raíces emitió en el 2017, se reporta que una de las preocupaciones para EUA en el siguiente año será la escasez de empleos. Una de las razones dadas para esta escasez es la deportación de cientos de miles de inmigrantes mexicanos durante la administración de Obama.

El reporte declara que, “No tenemos que esperar para percibir esto en el ambiente inmobiliario. Nuestros entrevistados nos dicen que ya sienten la presión y esperan que suba con el tiempo. Un especialista en vivienda multifamiliar dice, ‘la disponibilidad y escasez de empleo seguirá teniendo un impacto significativo en el mercado’”.

“La escasez cubre un rango desde jornaleros hasta mano de obra especializada. Esto aumenta el tiempo de construcción de los proyectos y disminuye las ganancias. La falta de mano de obra ha disminuido el número de unidades entregadas y puede haber ayudado a prevenir la sobre-construcción en el 2016. Ejecutivos de una empresa intermediaria entre capital extranjero y el mercado inmobiliario de EUA dicen que han visto ‘retrasos de cinco a siete meses en las construcciones debido a la falta de mano de obra, mientras los costos siguen elevándose’”.

Las causas para esta escasez son variadas, pero se ha sugerido que las “medidas drásticas aplicadas a la inmigración mexicana por si solas, han reducido la oferta de mano de obra en varios cientos de miles de trabajadores de la construcción”.

Los mexicanos constituyen una gran parte de los trabajadores de la industria de la construcción. Así que si la industria reporta una escasez de mano de obra capacitada y Trump planea deportar millones de mexicanos (muchos de los cuales trabajan en la construcción), entonces, ¿quién ayudará a construir los $500 millones de dólares en proyectos de infraestructura que él prometió cuando la tasa de desempleo está ya en niveles históricamente bajos?

Trump está involucrado en el negocio de construcción inmobiliaria, así que seguramente sabe cuantos de los trabajadores son mexicanos y que la industria ya está sufriendo una escasez y no un exceso de ellos.

Él necesita pensar mejor esta deportación masiva si planea seguir con el mejoramiento de la infraestructura de EUA, ya que puede ser difícil cumplir una promesa que pondrá en tela de juego el cumplir otra.