Recientemente en Bloomberg Business se discutió como, aunque los precios globales del petróleo han posicionado a la moneda mexicana en un muy bajo nivel y han forzado al país a recortar sus gastos y subir las tasas de interés, el país es de hecho menos dependiente en el petróleo ahora que en la década pasada. Mientras que en el pasado las ganancias por venta de petróleo han constituido un tercio del presupuesto del gobierno, el año pasado ese número bajó a menos del 20 %.

¿Cómo? Recaudación de impuestos.

Desde hace algunos años, el gobierno ha implementado un aumento en los impuestos, apuntando a reducir su dependencia en las ventas de petróleo. México aumentó la tarifa mínima de impuesto sobre la renta a 35 %, incrementó los impuestos en los estados fronterizos con EUA y aplicó un gravamen de 8% a la comida chatarra, junto con otras medidas. Pero en mayor medida, como cualquier propietario de negocio en México te dirá: se han vuelto mejores en el cobro de los impuestos y retiraron las maneras en que los contribuyentes evitaban pagar impuestos en el pasado. Se han vueltos tan buenos que deberían considerar exportar sus conocimientos a países como Grecia, quienes podrían usar ayuda en estos temas. Las entradas por recursos no relacionados con el petróleo subieron de 5 % en 2014 (el promedio de los últimos 10 años) a más de 25 %. El aumento de los impuestos puede ser responsable de esto en gran medida.