Los medios le han dado una cantidad considerable de cobertura al tema de la jubilación de estadounidenses y canadienses, en la que Puerto Vallarta ha sido mencionado frecuentemente y de manera favorable. Esto no es una sorpresa, ya que Vallarta ha sido un destino favorito para la jubilación por muchos años, y cuenta con una de las comunidades de extranjeros más grande en todo México.

Cada año, International Living y Live and Invest Overseas, dos sitios web especializados para aquellos que buscan jubilarse en el extranjero, publican los resultados de sus investigaciones al respecto. International Living los ofrece por país, y Ecuador, Panamá, México, Malasia y Costa Rica son los cinco favoritos, en ese orden, con Puerto Vallarta sobresaliendo como la mejor opción para México. Live and Invest Overseas es más específico, y su lista de los 21 mejores destinos para jubilarse colocó a Vallarta en segundo lugar, afirmando que "su popularidad como destino turístico hace que su sistema hospitalario sea de la mejor calidad, y frecuentemente aceptan pólizas de seguro internacionales, y cuenta con un aeropuerto con muchos vuelos directos—lo que motiva a los nietos a visitar." Estos resultados han llamado la atención de otros conglomerados mediáticos como CNN, Forbes, Huffington Post y US News, entre otros.

Los vuelos directos son una gran ventaja, al igual que los tiempos relativamente cortos de vuelo, lo que permite que además de recibir a los nietos, sus abuelos también pueden regresar a los países norteños con frecuencia. Mucha gente de California, Arizona, Colorado, Nuevo México y Texas pueden estar de regreso de Vallarta en aproximadamente tres horas de vuelo, mientras que para viajar desde otros destinos populares como Costa Rica, Panamá, Colombia y Ecuador, el tiempo mínimo de vuelo a los Estados Unidos es de más de seis horas. No hay un destino de jubilación más cercano a los Estados Unidos que México.

El tema de la jubilación también es popular ya que los estadounidenses han visto que su bolsa de valores se ha ido recuperando, así como un repunte en los mercados inmobiliarios, y una economía que tal vez no está en auge, pero que ha ido mejorando paulatinamente durante los últimos siete años, así como una tasa cada vez más baja de desempleo. Aquellos que en 2008 decidieron posponer su jubilación, la están considerando nuevamente, haciendo planes para el futuro. Y para algunos, eso significa buscar un lugar cálido durante el invierno con un clima agradable, gente amigable, y amenidades como golf, y velerismo, a corta distancia de su ciudad de origen. La demanda por propiedades de jubilación ha comenzado a materializarse en los Estados Unidos, con consumidores sacando partido a precios reducidos, al menos en comparación con los años previos al 2008.

La venta de propiedades vacacionales incrementó el año pasado en un 57 por ciento, o 1.3 millones de propiedades (una cifra bastante más alta que en el 2006) de acuerdo a la National Association of Realtors (NAR) en los Estados Unidos. De hecho, la venta de propiedades vacacionales del año pasado fue de un 21 por ciento de todas las transacciones inmobiliarias, el porcentaje más alto desde el último sondeo, realizado por la empresa en 2003. Además, NAR descubrió en su investigación que el 85 por ciento de los compradores piensan que es un buen momento de adquirir una propiedad vacacional.

El potencial de esta nueva demanda apenas comienza a sentirse en la región de Vallarta. Ha sido demorada en los últimos años por un creciente interés en rentar propiedades. Tanto las rentas a corto como a largo plazo, en toda una gama de precios, han generado el mercado de mayor demanda en mucho tiempo. Y eso tiene sentido por un par de motivos. Primero, después de las pérdidas en ahorro e inversiones, así como en el valor de la propiedad, los jubilados o compradores de segundas propiedades están renuentes ante la idea de una inversión considerable. Segundo, rentar una propiedad permite probar diferentes colonias y comunidades en todo Puerto Vallarta, para poder encontrar la que realmente cumpla con los requisitos de cada quien.

Dicho eso, llegará un punto en el que será difícil encontrar propiedades en renta de calidad. Los precios irán en aumento por la demanda, y muchos preferirán contar con su propia propiedad para poder conservar pertenencias como los palos de golf, tablas de surf, etc., y crear un hogar con una personalidad que refleje su estilo de vida, donde puedan colgar sus propios cuadros, puedan decorar y amueblar a su gusto, y puedan conocer a sus vecinos.

En 2008, presenté la gráfica Case-Shiller (arriba) en una conferencia inmobiliaria local, para explicar lo que había creado la bonanza inmobiliaria en la región del 2003 al 2008, y por qué las cosas no se veían tan favorables hacia el futuro. Entre 2000 y 2006, la industria inmobiliaria en Estados Unidos iba en aumento del 8 al 15 por ciento promedio, creando una situación en la que muchas propiedades duplicaron su valor durante ese periodo. Mucha de esa equidad llegó a Puerto Vallarta, donde fue utilizada para adquirir una segunda casa.

Después de cinco años de crecimiento negativo continuo, la equidad en las propiedades vuelve a ser positiva, alcanzando un crecimiento del 12 por ciento en 2013 con un promedio de 4 por ciento anual desde entonces. Entonces, no estamos viendo la increíble bonanza de principios del milenio, pero eso es bueno, ya que igual no necesitamos otra situación excesiva. Pero significa que la gente está acumulando equidad en su residencia principal, lo que les permitirá jubilarse con mayor facilidad.

De igual manera, el mercado de valores ha ido en crecimiento durante los últimos seis años, ofreciendo excelentes rendimientos, lo que también ayudará a tener una transición más sencilla hacia la jubilación. Y es muy probable que Puerto Vallarta continúe siendo uno de los destinos favorecidos conforme se van fortaleciendo el ahorro y la equidad.